Thursday, March 17, 2016
capitulo 55
-Crystal se interrumpió y la cogió de la mano-. Tú no nos permitiste que nos acercáramos lo suficiente a ti
como para hacerte daño. Y creo que lo entiendo. Algunas veces me he portado muy mal contigo, ¿verdad?
Yo sabía que tú no querías que estuviese aquí, pero me dije a mí misma que si me ponía un poco dura,
sería capaz de llegar a ti. Sólo quería a alguien con quien hablar. -No tenía a nadie, tan sólo a ti.
-¿Por qué no me lo dijiste? -1e preguntó Lali.
-No sabía cómo hacerlo. Todo me parecía muy confuso, Lali. Me río, bromeo y finjo ser superior.
Pero a veces intento dejar de actuar e intentar ser yo misma. Especialmente con la gente que me importa.
-¿Como Jacques? Crystal sonrió.
-Mira, él pensó que yo era una coqueta que no tenía sentimientos. Vine aquí muy dolorida, pero lo oculté
tan bien, que nadie se dio cuenta. Tan sólo Peter. Supongo que a él le pasaba lo mismo y por eso se dio
cuenta.
Lali cerró los ojos. No podía soportarlo.
-Por favor, no me odies -le dijo Crystal-. Solamente se lo estaba agradeciendo. No podría lastimarte por
nada del mundo.
Lali alargó el brazo y agarró la mano de Crystal.
-Lo siento, no lo entendí -dijo Lali-. Me arrepiento de todas las cosas que te dije...
-Tenías toda la razón -le contestó Crystal con una sonrisa-. ¡Qué temperamento tienes!
-No sabía que lo tenía, hasta que Peter comenzó a atormentarme.
-Pobre hombre -murmuró Crystal-. Hoy ha pagado por todos los pecados, incluso los que no había
cometido.
-¿Está aquí? -preguntó Lali a su hermanastra.
-Lleva todo el día. Hace unos minutos le dije que fuera a comer algo. Está muy trastornado por lo ocurrido. Se siente responsable.
-Bueno, Peter se puede ir a casa y...
-¿Y hacer qué? -le preguntó Crystal-.Lali, ese hombre te quiere. Nunca he visto a un hombre que
sufriera tanto como él. Cuando te caíste por la escalera, yo tuve que ir a llamar a una ambulancia porque
él no te quería dejar sola. Y cuando la ambulancia llegó, los hombres tuvieron que apartar a Peter porque
no quería separarse de ti. Estaba muy asustado. Gracias a Dios que Katy no estaba en casa cuando
ocurrió.
-¡Katy! -exclamó Lali intentando sentarse en la cama, pero Crystal no la dejó-. Pobre Katy, ¿la has
llamado?
-Hace unas horas. Aggie y ella están en casa.
-Me siento como una tonta. Y todo esto, porque yo sentía celos y no podía admitirlo. ¿Me perdonas?
-Si tú me perdonas a mí. Oh, Lali, ¿no sabes que yo nunca sería capaz de competir contigo? Eres tan
dulce y tan atenta que todo el mundo te quiere. Eres cariñosa y generosa y tienes una confianza en ti
misma y una elegancia, que yo nunca tendría ni en millones de años. La belleza se marchita, pero el carácter
nunca.
Lali tendió los brazos y abrazó a su hermanastra llorando.
-¿De verdad que estás bien? -le preguntó Crystal.
-Sí. Tan sólo un poco magullada y con algunos cardenales. Pero enseguida me pondré bien.
-Menos mal, porque por la mañana tengo que coger un avión para Francia, antes de que él cambie de
opinión en cuanto al anillo de compromiso que me prometió. ¿No te importa?
-No, si puedo ir a la boda -contest Lali con una sonrisa.
-La primera invitación será para ti. Peter te llevará.
capitulo 54
-Hola -dijo el señor mientras volvía a mirarle los ojos con ese aparato-. Bueno, parece que no ha sido
nada. Ha tenido suerte.
Lali echó un vistazo a toda la habitación. Estaba casi vacía, tan sólo había una enfermera al fondo.
-¿El niño? -murmur Lali al recordar lo que le había ocurrido-. ¿Qué ha pasado con mi hijo?
El médico frunció el ceño.
-¿Es que está embarazada?
-Sí, creo que sí -contestó Lali, y le contó los síntomas que tenía.
El médico la examinó con mucho cuidado y pidió que se le hicieran pruebas.
-Debería pasar aquí toda la noche -le dijo el médico-. No creo que haya sufrido ningún daño, pero tendré
que asegurarme. No se preocupe. La atenderé muy bien.
-Doctor, por favor, si están ahí fuera mi marido y mi familia, no les diga todavía nada del bebé.
-No quiere que le robemos su secreto, ¿eh? De acuerdo. Pero si no les dejo pasar aquí, tendré que tener un
palo ahí afuera, para poderme proteger. Su marido, desde que la trajo, ha estado haciendo preguntas a
todo el mundo que salía de la habitación. Le diré que pase.
Lali no quería hablar con Peter. Estaba demasiado débil para discutir con él. Y tampoco sería capaz de dar
ninguna explicación.
Lali cerró los ojos. Cuando los abrió, se encontró a Peter delante de ella, con una mirada que la asustaba.
-¿Cómo te encuentras?
Lali se humedeció los labios e intentó respirar profundamente.
-Estoy algo entumecida -murmuró.
Peter alargó el brazo y la cogió de la mano. Él esperaba que Lali la apartara, pero no fue así, y ella se dio
cuenta de que llevaba el anillo puesto otra vez.
-El médico ha dicho que no tienes nada. ¿Por qué te tienen aquí? -le preguntó Peter a Lali.
-Sólo... para hacerme algunas pruebas -dijo Lali-. Estoy muy bien.
Peter entrelazó sus dedos con los de Lali.
-¡Oh, Dios mío... cariño...! -exclamó Peter cerrando los ojos-. ¡Lali...!
Peter parecía estar aterrado. Lali intentó soltarle la mano, porque quería enderezarse y abrazarle, pero él
no entendió su gesto y se apartó.
-¿Quieres que me quede contigo? -le preguntó Peter. Lali se estaba desvaneciendo y no pudo oír a Peter.
El dolor estaba desapareciendo...
Cuando volvió en sí era completamente de noche. Cuando abrió los ojos, vio entrar a Crystal con un
refresco en la mano. La mirada de Lali se volvió fría. Iba a hablar cuando Crystal se acercó a la cama
rápidamente y se lo impidió diciendo:
-Por favor, no te muevas. Por favor, Lali. Me harán salir. Le prometí a Peter que no te dejaría ni un
minuto sola. Lali se volvió a tumbar y cerró los ojos.
-Por favor, escucha -le suplicó Crystal-. Si quieres que me vaya, entonces, llamaré a una enfermera o a
alguien para que se quede contigo. ¿De acuerdo?
-No puedo ir a ninguna parte -le contestó Lali y volvió la cabeza.
-No, no puedes -dijo Crystal mientras se sentaba al borde de la cama-. Lo que viste... y te lo prometo por
Dios, fue tan sólo un beso de agradecimiento. A pesar de lo que tú crees, yo no vine aquí para robarte a tu
marido. Como si yo pudiera... -Crystal se paró unos segundos y continuó-: Peter no me quiere.
Lali se quedó mirando a la pared. Lo que más deseaba era que su hermanastra se marchara.
-Esta mañana me llamó Jacques, mi amigo francés -le dijo Crystal-. Quiere casarse conmigo, Lali. ¿Te lo
puedes imaginar? Quiere casarse conmigo cuanto antes.
Por primera vez, Crystal llamó la atención de Lali. Ésta volvió de nuevo la cabeza y la miró.
-Nunca creí que pudiera echarme tanto de menos. Incluso Peter me dijo que si de veras Jacques me quería,
me pediría que volviera a su lado. Quise marcharme hace algunas semanas, pero Peter me pidió que me quedara. Quizás él quería que me quedara más tiempo para que tú tuvieras celos. Entonces, lo que yo hice
fue intentar ayudarle un poco. Pero lo que hice fue empeorar las cosas. Querida, tú eres tan introvertida...
capitulo 53
Lali no quería oírle. Estaba demasiado ocupada intentando que las lágrimas no brotaran.
Lali se tumbó y trató de dormirse. Soñó que Crystal y Peter estaban en la cama. Ella le mataría. Y también
mataría a Crystal. Y después, se iría a su casa de Georgia. De repente, se despertó muy cansada y algo
enferma. La venganza fue el último pensamiento que tuvo en la mente.
Miró el reloj y se dio cuenta de que se había hecho tarde para ir a la iglesia, no le gustaba llegar cuando la
misa estaba empezada. Se puso un vestido y se cepilló el pelo.
La casa estaba en completo silencio. Tan sólo, se oía algo de ruido en el despacho. La puerta estaba
entornada. Lali empujó la puerta y la abrió del todo. Se quedó completamente pálida. Crystal estaba abrazada a Peter y
se estaban besando. Lali se quedó mirándoles fijamente y el mundo se le vino abajo. Les odió con todas sus
fuerzas.
En ese momento, Peter levantó la cabeza sonriendo y vio a Lali. La mirada de Peter en otro momento
hubiera resultado muy cómica, pero para Lali fue sólo una confirmación de la peor sospecha.
Crystal se quedó mirándola absorta.
-¡Lali! -dijo Crystal vacilante-. Déjame que te diga...
-No es lo que tú te imaginas -contest Peter muy aturdido.
-Desde luego que no -contestó Lali.
Lali tenía los labios temblorosos. Todos los años que había pasado tratando de aceptar el
comportamiento de su hermanastra con frialdad, quedaron en el olvido.
-¡Maldita seas! -gritó Lali a Crystal-. No es suficiente que durante diez años me quitaras todo y que
cuando mamá enfermó durante tantos años, te fueras a Europa y me dejaras sola para hacerlo todo. No,
con eso no tenías suficiente. Tuviste que venir aquí, para arrebatarme a mi familia.
Crystal se estaba quedando pálida.
-Lali, espera...
-¡Vete al diablo! Siempre me has quitado todos los hombres que he tenido. Tú engatusaste a Carla para
que te dejara las joyas de mi abuela y la herencia que yo hubiera pasado a mis hijos, y fuiste a empeñarlo
todo para sacar dinero. Incluso tuviste el valor de preguntar por la hacienda de Oakgrove, que era para mí.
¡Por todos los cielos, Oakgrove, que perteneció a mi familia durante tantísimos años! Y ahora me quieres
quitar a Peter.
-Lali, por favor... -le suplicó Crystal acercándose a ella. Pero Lali se apartó. Se sacó el anillo de boda del
dedo... el anillo que un día Peter le puso y el de plata que le compró cuando fueron al Álamo.
-Para que no te falte nada, toma... -dijo Lali tirándole los dos anillos-. ¡Quédate con todo! Por primera
vez, te has quedado con algo que yo no quería desde el principio.
Peter se quedó mirándola mientras decía eso, pero no dijo ni una sola palabra.
-Me vuelvo a casa -dijo Lali limpiándose las lágrimas-. Tengo que seguir adelante con mi vida. ¡Y no
quiero volver a veros, a ninguno de los dos!
Lali se dio la vuelta y salió del despacho, sin hacer caso a las disculpas de Crystal. Sin saber hacia donde
ir, Lali abrió la puerta de la calle y corrió por las escaleras. Llevaba los ojos tan nublados por las
lágrimas que no vio el primer escalón. Perdió el equilibrio y cayó rodando hasta el final de las escaleras.
Sintió un dolor muy fuerte y a continuación perdió el conocimiento.
Tuvo un sueño horroroso. Se estaba ahogando y pedía ayuda a Peter, pero él no la podía oír porque estaba
bailando con Crystal. Cada segundo que pasaba, se ahogaba más... y más...
-¡Despiértese, despiértese! -dijo una voz a su lado.
Lali abrió los ojos y vio a un hombre que llevaba gafas y que la estaba mirando con un aparato óptico.
-Hola -murmuró Lali.
capitulo 52
-¿Quieres decir que debería aprender de ella? -le preguntó Lali-. ¿Crees que podría enseñarme a ser una
libertina?
-Tú la odias, ¿verdad? -le preguntó Peter-. ¿Es porque tienes envidia del éxito que tiene con los hombres?
-¡Maldito seas!
-No tienes muy buenos modales, señora Lanzani -le dijo Peter-. Sabes, desde que estás aquí, has
mejorado mucho. Sigues siendo una señorita, pero más humana.
-¡Mira quién habla de humanidad! -le dijo Lali con una sonrisa cínica-. ¿Qué sabes tú de eso?
-¿Es una pregunta o un reto? Una vez te pedí que durmieras conmigo y tú no aceptaste. Supón que yo
paso por alto tus deseos y te impongo mi voluntad.
Lali sintió pánico. Todavía era demasiado vulnerable a él, y necesitaba tiempo para poner en orden sus
pensamientos acerca del matrimonio.
-No, por favor. No lo hagas -susurró Lali.
-¿Y si te prometo ser amable y no herirte?
Lali sintió que se iba a desmayar por la manera en que la estaba mirando. Apenas podía respirar por el
rápido latido de su corazón. Lali no podía hacer ahora lo que Peter quería de ella. Todavía no.
-No me voy a andar con rodeos, ya te lo dije la pasada noche.
-Ya sé que me lo dijiste, pero no te creí -dijo Peter poniéndose de pie-. ¡Tú me deseabas cuando nos
casamos!
-Sí. Eso es cierto. Y tú me lo echaste en cara hasta que lo aborrecí.
-Creo que sí. Pero tú no pensabas lo mismo el otro día cuando... estabas sentada en el columpio de la
entrada.
Lali intentó evitar su mirada.
-Pero eso fue entonces. No ahora -contestó Lali.
-¿Y qué ha cambiado?
-Tú -contestoLali con firmeza-. No sé qué hacer contigo. No me atrevo a confiar en ti. Primero me
obligas a casarme contigo tan sólo por las acciones. Después, quieres acostarte conmigo y procuras
herirme lo máximo posible. Y ahora dices que quieres llevar un matrimonio como Dios manda. Algunas
veces pienso que disfrutas torturándome.
-¿Es eso lo que crees? -preguntó Peter acercándose a la cama-. Lali..., ¿por qué tenemos que pelearnos?
Yo soy el primero en admitir que te he dado muchas razones para que no confíes en mí, pero tenemos que
llegar a un acuerdo.
-¿De veras? -preguntó Lali con la mirada baja. Peter extendió la mano y le levantó la barbilla.
-Últimamente estás muy cambiada -murmur Peter cambiando de tema-. Tu rostro es más redondo y
tus senos han aumentado.
Peter bajó la mirada hasta sus senos y Lali se sonrojó.
-Gracias por traerme la cena -dijo Lali.
-¿Sólo me das las gracias y las buenas noches? -dijo Peter poniéndose de pie-. Hace tiempo te tuve en la
palma de mi mano, Lali. Fui un estúpido al no darme cuenta de ello antes de que fuera demasiado tarde -
dijo Peter mientras recogía la bandeja-. Que descanses, cariño. Quizás seamos capaces de arreglarlo todo.
-¿Está Crystal todavía levantada? -le preguntó Lali a Peter cuando se dirigía a la puerta.
Peter se dio la vuelta y la miró.
-Sí. ¿Estás celosa, cariño?
-¡Márchate! Odio a los hombres, te odio a ti y odio a Crystal. Odio al mundo entero.
Peter se limitó a sonreír.
-Cuando te canses de rumiar, ven a buscarme. Descubrirás que es más fácil de lo que tú piensas.
capitulo 51
Peter le agarró el brazo.
-¿Quieres descansar un poco? Lali le miró y se sorprendió por su cortesía.
-Sí, me gustaría -contestó Lali.
-Sólo quedan unos pasos más para llegar al restaurante. Peter las llevó al restaurante desde el que se veía el río. Se
sentaron y un camarero les llevó los menús. Lali tenía mucho hambre y pidió unas chuletas.
Mientras, Peter la contemplaba con una mirada protectora y Crystal seguía hablando como una cotorra. Estuvo
hablando durante toda la comida, hasta que por fin Jude se levantó, se agarró del brazo de Lali, y no del de
Crystal, y se dirigieron hasta donde tenían aparcado el coche. Parecía como si Peter tuviera miedo a que Lali se
alejara de él.
Cuando llegaron a la casa, Lali se fue a su dormitorio y se tumbó. Se sintió muy cansada y con ganas de vomitar.
Todos sus pensamientos estaban confusos, porque no sabía en realidad lo que ella quería... ni lo que Peter quería de
ella.
Lali se quedó dormida. Cuando se despertó ya se había hecho de noche. Al moverse, se dio cuenta de que tenía
puesto el camisón.
«¿Me lo puse antes de dormirme?», se preguntó Lali. En ese momento se abrió la puerta de la habitación y
entró Peter con una bandeja llena de comida.
-Por fin te has despertado -murmuró poniendo la bandeja encima de la cama-. Aggie pensó que tenías que comer
algo. Lali se puso la almohada en la espalda y se sentó en la cama.
-Estoy muerta de hambre -dijo Lali con una sonrisa-. ¿Me pusiste tú el camisón?
-Te quedaste dormida con los pantalones y el jersey -dijo Peter-. Pensé que así estarías más cómoda.
-Sí que lo estoy. Gracias.
-Toma -le dijo Peter ofreciéndole un poco de pollo que había preparado Aggie.
-¡Está delicioso!
Lali cogió el tenedor y siguió comiendo mientras Peter la miraba.
-¿Quieres algo de postre? -le preguntó Peter-. Aggie ha hecho pastel de manzana.
Lali movió la cabeza negando.
-No me cabe en el cuerpo ni un bocado más.
-Me parece que has engordado -murmuroPeter mientras recogía la bandeja-. Los pantalones no los tenías
abrochados. Sólo tenías subida la cremallera.
-He comido mucho últimamente -dijo Lali mintiendo-. Además, ¿es que te importa si gano peso? Nunca
te fijas.
-Yo me doy cuenta de todo lo referente a ti -dijo Peter-. De todo.
-¿De veras? -le preguntó Lali-. Pero te fijas más en Crystal.
Peter le acarició la mejilla y la miró con ternura.
-Crystal sabe cómo coquetear, cariño. Tú nunca te has preocupado en aprenderlo.
capitulo 50
-¿Qué quiere usted, señora Lanzani? -le preguntó Peter a Lali con una expresión de alegría en su rostro
que Lali nunca había visto.
-Me gustaría... una sortija -contestó Lali.
-¿Una sortija?
-Sí, con una piedra preciosa.
Peter se inclinó en la estantería y le dijo a Lali que echara un vistazo. Lali eligió una de plata con
incrustaciones de turquesa. Lali se puso la sortija y después, en el mismo dedo, el anillo de boda.
Peter lo pagó, pero no fue tan caro como el regalo de Crystal.
-¿Sólo quieres eso? -le preguntó Peter.
-Sí -contestoLali mientras miraba la sortija-. Gracias, Peter.
-Debiste tener un anillo de boda mejor -le dijo Peter.
-No importa -contestó Lali-. Me gusta el que tengo. Es muy sencillo, pero tiene una elegancia y una
dignidad que no tienen los diamantes.
-Eres una mujer muy extraña.
-¿Por qué piensas eso? -le preguntó Lali-. Te casaste conmigo.
-Sí -contestó Peter-. Me casé contigo.
-Sin tener ninguna elección.
-Acerca del matrimonio, Lali...
-No te molestes -interrumpió Lali-. Ya hemos hablado una y otra vez de eso y siempre es lo mismo. Al
final, terminamos discutiendo.
-Deberías intentar conocerme aunque fuera sólo un poco y entonces, no ocurriría eso. Debes tratar de
cambiar y no alejarte de mí.
-Es más seguro alejarme de ti -dijo Lali un poco áspera-, es menos doloroso.
El rostro de Peter se quedó pálido y la miró con amargura.
-Sé que no he sido muy amable contigo. Y por si acaso tú no te das cuenta, estoy intentando portarme
mejor estos días, pero parece que tú me lo quieres poner más difícil.
-¿Lo estás intentando? ¿Para ti ir detrás de Crystal significa intentarlo seriamente?
-¿Estás celosa?
-No lo estoy. Y si lo estuviera, me moriría antes de que tú lo supieras. Yo no revelaría mis secretos al
enemigo, señor Lanzani.
-¿Soy yo tu enemigo?
-¿Tú qué piensas?
-Trato de no pensar en nada, Lali.
En ese momento, Katy se acercó corriendo a ellos.
-¡Daos prisa para ver la ardilla! Hay un hombre que le está dando nueces.
Cuando Lali llegó, el hombre todavía estaba dándole nueces y la ardilla las cogía de su mano.
-Tiene carácter -dijo el hombre riéndose mientras el roedor cogía las nueces de su mano-. Seguro que
impresiona a los turistas. Ellos no pueden entender lo domesticada que está.
-Me hubiera gustado haberme traído la cámara -dijo Lali-. ¡Qué fotografía tan bonita!
Otro turista debió pensar lo mismo y se acercó con su cámara para hacerle una foto.
Lali pensó que después de aquella excursión cualquier persona habría vuelto a su casa, pero ellos se fueron a dar
vueltas por todo el centro de la ciudad. Fueron a La Villita, donde había puestos de artesanía y continuaron por el
Paseo del Río. Pasaron por montones de restaurantes y pubs que tenían terrazas donde los turistas se sentaban en
verano y primavera para contemplar el río. Lali dio un suspiro mientras paseaba por allí, y deseó que el tiempo
fuera mejor para poder sentarse en una mesa y contemplar el río. Estaba muy cansada. Debía de ser a causa del
embarazo.
capitulo 49
-Algunos eran de Irlanda, otros de Inglaterra y otros de Alemania. Travis era del sur de Carolina y
Crockett de Tennessee. Ellos nos dejaron una herencia muy especial. Una especie de valentía para hacer
frente a la muerte, igual que hicieron ellos.
-Ellos fueron unos hombres especiales -murmuró Lali. -Y estaban acostumbrados a la muerte. Vivieron
tiempos muy difíciles, sin ningún tipo de lujo.
-He leído algunos libros sobre eso -dijo Lali-. En la mayoría no estaban de acuerdo sobre cuántos
hombres murieron aquí.
-Hubo testigos y vieron quién sobrevivió -le dijo Peter-. Ellos son los mejores historiadores. Acércate
aquí.
Peter dejó a Lali que pasara a una habitación donde se encontraba la pólvora y las balas. En aquella
habitación era donde estaba Jim Bowie cuando atacó el enemigo. Al lado había otra habitación que estaba
protegida por una reja de hierro y que contenía diferentes banderas.
-Algunas inscripciones de la pared son muy antiguas -le explicó Peter a Lali.
En las paredes había pinturas que representaban a las tropas mejicanas invadiendo la ciudad. También
había armas en una vitrina junto con otros objetos.
Lali se detuvo en la puerta de salida y se quedó mirando el techo v escuchando el eco de la voz de un
guía que narraba los días del asedio y la batalla final.
-¿Tienes frío? -le preguntó Peter a Lali. Lali movió la cabeza negando.
-Es que... -Lali se interrumpió y miró a Peter-. Yo he leído cosas sobre el Álamo, pero estar aquí... es muy
diferente. El libro no tiene suficientes páginas para expresar todo esto.
Peter le rodeó los hombros con un brazo y la acercó a él. -Aquellos hombres sabían lo que hacían y por
qué. Lo que ocurrió aquí y en Goliad permitió la independencia de Texas y del estado. Y todo fue gracias
a un puñado de hombres que no quisieron alzar una bandera blanca -dijo Peter, mirando a Lali-. Incluso
las mujeres lucharon.
Se quedaron mirándose fijamente y sin parpadear.
-Por fin os encuentro -dijo Crystal interrumpiéndoles-. Vamos, que tenemos que ver los recuerdos.
Había un enorme roble a la salida, cuyas ramas daban delante de las ruinas de Long Barracks. Peter seguía
agarrado a Lali, y ella se acercó aún más mientras miraba las puertas de entrada.
-No quiero entrar ahí -dijo Lali.
-Ni yo tampoco -contestó Katy-. Vamos a ver la ardilla, por favor.
-Creo que sería mejor ir al museo -dijo Crystal-. ¿Hay turquesas en las tiendas del museo? Me encantan
las turquesas.
Lali no quiso discutir con su hermanastra lo que se haría primero.
Al final, entraron. Allí había muchas cosas que ver y Lali se soltó de Peter. Lali estuvo viendo
manuscritos, monedas, retratos históricos y armas, mientras, Crystal y Katy estuvieron viendo las joyas y
los recuerdos.
Crystal le convenció a Peter para que le comprara una pulsera de turquesas muy cara. A Katy le compró
una gorra de mapache.
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