Tuesday, May 5, 2015

capitulo 37

Aquello explicaría que le hubiera entregado su virginidad a un desconocido. Lo habría hecho como un acto de rebeldía, pues no podía tener al hombre que ella quería en realidad.
Peter se enfureció. La perspectiva de ser el sustituto de otro hombre no le agradaba en absoluto. ¿Por eso insistía tanto Lali en no darle importancia a su encuentro?
Al volver a tenerlo frente a sí, a Lali se le aceleró el corazón de nuevo. Aquel hombre era capaz de excitarla con un solo beso.
Al recordar la apasionada noche que habían pasado juntos, le comenzaron a sudar las palmas de las manos y se ruborizó. Entonces, entendió por qué le había dicho al marido de Euguenia que estaba teniendo una apasionada aventura con un italiano.
¡Porque quería tenerla!
— ¿Hay alguien más en tu vida? —preguntó Peter con brusquedad.
— ¿Por qué me lo preguntas? —contestó Lali sorprendida.
Peter la miró con dureza.
—Contesta.
—No... Por supuesto que no... No sé por qué me lo preguntas —sonrió dándose cuenta de que por lo visto resultaba irresistible para Peter.
Peter apretó los puños y se metió las manos en los bolsillos, convencido de que estaba mintiendo. ¡Pero parecía tan inocente! La miró intensamente hasta que la hizo enrojecer y bajar la mirada.
Seguía enfurecido porque, pesar de todo, la seguía deseando.
Lali se armó de valor.
—Me gustas...
Peter se encogió de hombros para castigarla.
—Acabas de decir que lo nuestro sólo fue sexo y a mí me parece bien.
Lali palideció. A ella no le parecía bien. Ella quería más. ¿Acaso quería una relación en condiciones y la posibilidad de un futuro con él? ¿Acaso quería casarse con él? ¿Qué le estaba ocurriendo? ¿Se había vuelto loca o qué?
Furiosa con él por haberla obligado a enfrentarse a lo que sentía por él, le abrió la puerta.
—Eres mi jefe y será mejor que lo dejemos así—le espetó.
Peter no entendía nada. Aquella mujer era capaz de mostrarse apasionada en un momento dado y fría como el hielo dos segundos después. ¿Cómo se atrevía a jugar con él así?
Sintió deseos de tomarla en brazos y llevársela a la cama. ¡Era suya! ¿No se había dado cuenta? Si no era así, él estaba más que dispuesto a de mostrárselo.
Sin embargo, decidió no hacerlo. Lo que sí iba a hacer era enterarse de quién era aquel francesito.

1 comment:

  1. ay me encanta peter todo celosito hasta el proximo cap

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