Wednesday, May 6, 2015

capitulo 48

—Sí, en cuanto lo ha visto, Maria se ha tirado a sus brazos. Algo muy comprensible, pues el señor Lanzani es guapísimo —dijo la secretaria con voz soñadora—. Y con la fama que tiene, me apuesto el cuello a que aquella modelo estaba preocupada por que la pudiera haber sustituido en su ausencia.
En aquel momento, sonó el móvil de Lali. Era Peter. En cuanto vio que era él, se quedó más tranquila. Daba igual que una mujer guapa fuera verlo a su despacho. Eso no quería decir nada solo servía para desatar los rumores.
—No puedo comer contigo —le dijo Peter sin más preámbulos.
—Pero quería hablar de...
—Por desgracia, tengo que ocuparme de un asunto. Luego te llamo, ¿de acuerdo?
Lali abrió la boca, pero no dijo nada.
— ¿De acuerdo? —insistió Peter frío y distante.
—De acuerdo —consiguió contestar Lali antes de que colgara.
Acto seguido, se guardó el teléfono con manos temblorosas y se puso en pie lentamente.
—El jefe y Maria Del Cerro están a punto de salir —estaba diciendo la secretaria por teléfono.
No, no iba a quedarse por aquí y a comportarse como una novia posesiva que no confiaba en Peter. Comenzó a avanzar por el pasillo y a medida que lo hacía vio que los empleados se asomaban.
Nadie se quería perder a la supermodelo que había ido a ver al jefe. Lali se paro en un rellano y esperó. Peter le había dicho que tenía que atender un asunto y ella confiaba en él. Se había parado para ver a la modelo.
Peter apretó el botón del ascensor. No estaba solo. Una mujer que era impresionantemente guapa iba colgada de su brazo. Desde luego, aquella mujer podía ser modelo y todo lo que quisiera.
Lali sintió náuseas.
Tal vez Maria Del Cerro fuera una niña mimada que le había puesto muy difícil a Peter no invitarla a comer. Quizás fuera un cliente, una amiga de la familia... ¿su hermana, su prima, una amiga de la infancia?
Fuera quien fuese, le metió las manos por debajo de la chaqueta con la familiaridad de una novia segura de que iba ser bien recibida. Dejando bien claro que no podía dejar de tocarlo, se acercó para besarlo con entusiasmo...
En aquel momento, Lali se dio la vuelta.
— ¡Esos van directamente a la cama! —rió alguien cerca de ella.
Cuarenta segundos después,Lali estaba vomitando en el baño. Se lavó la cara y consiguió salir dignamente, pero no podía dejar de pensar en Peter y en su novia, dos
seres bellos que formaban una increíble pareja.

5 comments:

  1. odio a peter en estos momentos tengo ganas de pegarle pobrecita mi lalita yo me sintiera igual si viera a mi novio besandose con otra

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