Wednesday, May 6, 2015

capitulo 54

En cualquier caso, ¿cómo iba a creer lo que le estaba contando sobre la modelo? ¿Desde cuándo se creía a un hombre que hablaba sobre «la otra»? ¿Cuántas veces le había mentido su padre a su madre sobre las continuas aventuras que tenía?
— ¿Algún comentario? —murmuró Peter.
— ¡Has perdido el tiempo viniendo hasta aquí!
Peter frunció el ceño.
—Nunca me había topado con una mujer tan cabezota como tú. ¿No te das cuenta de lo que has hecho?
— ¿Yo?
—Sí, desapareciste sin decir nada.
—Presenté mi dimisión y te devolví los regalos. ¿Captas el mensaje?
—Supuse que estabas molesta por algo, pero, ¿no se te ocurrió que podía morirme de preocupación por el hecho de no poder dar contigo?
Lali se encogió de hombros.
—Teníamos una relación —gritó Peter furioso acercándose a ella—. Nunca te di motivos para que creyeras que te iba a hacer sufrir o que te iba a traicionar. ¡Pero si confiabas tanto en mí que me diste las llaves de tu casa!
Lali sintió que se le formaba un nudo en la garganta y desvió la mirada, pues no quería que le recordara la facilidad con la que había confiado en él.
—Fui a tu casa por si te había pasado algo, me di cuenta de que habías salido con prisas y aquello no hizo más que preocuparme más.
Lali lo miró a los ojos.
—Entonces, no sabía que te habías despedido ya de la empresa. Contraté a un detective privado porque estaba muy preocupado por ti. Tal vez, lo más fácil hubiera sido leer tu diario de principio a fin.
— ¿Cómo sabes que tengo un diario?
—Muy fácil. Estaba en la mesilla de noche, es rosa, pone «mi diario» en el centro y tiene un pequeño candado que se puede romper con un dedo.
—Así que has visto mi diario...—dijo Lali horrorizada.
La sola idea de que Peter hubiera leído todos sus secretos la puso nerviosa. ¿Por qué le había dado las llaves de su casa? ¿Cómo no se le había ocurrido esconder el diario?
—Lo he visto y lo he tenido en la mano.
— ¿Cómo?
—Es sorprendente que, por fin, me estés prestando la atención que me merezco —contestó Peter.
— ¿Has roto el candado?
—Todavía no, pero me parece que es la mejor manera de que hables conmigo.
—No me estoy negando a hablar —protestó Lali —. ¿Dónde está mi diario?
—Lo tengo en la maleta.
— ¿Lo has traído?
Peter asintió.
Lali tomó aire y se dio cuenta de que no había escapatoria.
—Estoy dispuesta a hacer lo que sea con tal de que no leas mi diario.
—Eso pensaba yo.
— ¿Me lo devuelves?
—Todavía no. Es una herramienta de negociación y una garantía de que me vas a escuchar y vas a reflexionar sobre lo que te diga.
Lali apretó los dientes.

1 comment:

  1. que se deje de joder lali y de actuar como una nena peter deberia de mandarla a cagar jajajjaj

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