Saturday, May 9, 2015

capitulo 7

-Debería habértelo dicho ayer, pero no sabía cómo hacerlo... Siento mucho lo de tu padre. Lo pierdes, cuando lo acababas de conocer.
Lali sintió un nudo en la garganta.
-Era un tipo estupendo -murmuró y tragó saliva-. Por lo menos he de estar agradecida de haber podido conocerlo.
-Sí -frunciendo el ceño, Nico dudó unos instantes antes de ponerse en movimiento-. ¿Pero por qué te viniste de Londres tan deprisa, cuando te ha dejado una buena parte de su herencia?
-No quiero hablar de eso.
-Lali... no puedes seguir escapando de la gente y de las situaciones que te molestan. Sus pómulos se encendieron. Volvió la cabeza, en actitud defensiva. No le sentó nada bien que le recordara aquello que había sido un hábito en ella cuando era más joven.
-Ni tampoco puedes olvidarte de una herencia. El ejecutor testamentario te encontrará. Ese es su trabajo.
-No lo va a tener fácil. No le dejé la dirección.
-Acepta lo que te pertenece. Deja el puesto en el mercado y abre una tienda de antigüedades aquí, que es lo que siempre has querido hacer -comentó Nico-. Y luego, y entre los dos podemos comprarle a mi tío este sitio, en vez de tenerlo en alquiler.
Aquel era el defecto de Nico, pensó Lali. Era incapaz de dejar pasar la ocasión de hacer algo de dinero. Seguro que eso le haría millonario antes de que cumpliera los veinticinco años. Su negocio de restauración de antigüedades iba viento en popa.
-Podrías vivir mejor. Eso era lo que tu padre quería -continuó Nico tratando de convencerla-. ¿Por qué te vas a sentir culpable por su viuda? ¡Seguro que no la ha dejado en la calle!
Lali se dio la vuelta, pálida y furiosa, pero después de haberle dicho lo que pensaba, Nico se había ido escaleras arriba, antes de que ella pudiera llegar siquiera al recibidor. Frustrada por no haberle podido decir que se metiera en sus asuntos, frunció el ceño y miró los restos de comida y latas de cerveza que había tirados por el recibidor. Arrugó la nariz. Tardaría días en limpiar todo aquello. Con un gruñido, se pasó la mano por la espalda y salió a ver la luz del sol. Una limusina de color plateado estaba acercándose. Aquel vehículo tan impresionante aparcó detrás del camión de Nico. Mientras Lali miraba la escena, un conductor con uniforme salió y abrió la puerta de la parte de atrás del coche. Lali empezó a caminar hacia el granero. Era el único día de la semana que Nico no estaba haciendo negocios, pero nunca dejaba escapar a un cliente. Sin embargo, cuando vio que un hombre de pelo negro, muy alto, salía del interior, Lali se quedó clavada en el sitio donde estaba.
El sol acentuaba su piel dorada y la masculinidad de su rostro. Se dirigió hacia ella, acortando a cada zancada la distancia que los separaba, con una gracia en el caminar como la del león cuando sale de caza. Lali encontró su mirada. El estómago le dio un vuelco y el corazón empezó a latirle con fuerza.
-Peter les parece irresistible a todas las mujeres -le había dicho Nicolas en una ocasión-. No creo que se haya encontrado nunca con nadie que lo haya rechazado. Por desgracia eso le ha hecho mantener una postura bastante cínica hacia el sexo opuesto.
Lali alejó aquel recuerdo de su mente y se encontró que la miraban como ella podría mirar a una cucaracha. Se sonrojó al darse cuenta de que llevaba la camiseta sucia y los vaqueros rotos. Pero más furiosa se puso al comprobar lo mucho que le importaba lo que él pudiera pensar de ella.
-Es mejor que hablemos dentro -le dijo Peter.
-¿Cómo me has encontrado?
-No fue difícil. Encontré la dirección en el diario de Nicolas.
-Pues yo no quiero verte -Lali respondió muy acalorada-. Así que será mejor que te vayas. -No me iré hasta que no hayamos llegado a un acuerdo -Peter la estaba mirando con arrogancia-. ¿Cuántos años tienes? -le preguntó.
-Veinte... aunque eso no es de tu...
-¿Veinte? -Peter la miró sorprendido, con un gesto de desagrado en la boca-. ¿Pero qué estaría pensando Nicolas?
-No lo que tú piensas, está claro -respondió Lali con desprecio.
-Lo que no logro entender, con toda mi experiencia, es la forma de pensar de una fulana -respondió Peter, sin inmutarse.

8 comments:

  1. quien se cre peter para hablarle asi a lali si yo fuera ella ya le ubiera dado una cachetada a ese bruto

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  3. mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas

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  4. nove nove nove nove nove nove nove nove nove nove nove nove nove nove nove

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  5. que le pasa a peter que le habla asi cuando se de cuenta que estaba equivocado y que lali es hija de nicolas se va a querer morir ajjjajaaj

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