Monday, May 11, 2015

capitulo 18

-Yo hago lo que quiero, señor Lanzani.
-No cuando esté yo -le advirtió Peter. Lali apretó los puños.
-No te lo crees ni tú.
-Tenía que haberte metido en el maletero del coche y haber contratado a alguien para que hiciera el papel de recién casada. ¿Qué es lo me das a cambio de mi dinero? Pareces una quinceañera, vestida de esa manera. Los del hotel van a pensar que soy un pervertido. ¡Nadie en sus cabales puede pensar que somos una pareja de recién casados! ¡Además te pasas todo el tiempo rezongando! -le gritó, sin ocultar su enfado.
-¿Cómo te atreves a hablarme así?
-Si yo hubiera estado acostándome contigo cuatro meses, te habría enseñado a callarte cuando lo tienes que hacer.
-Estarías muerto -replicó Lali, llena de ira.
-¿Tú crees? -le retó, dirigiéndole una sonrisa-. No, yo creo que habrías aprendido a comportarte cuando yo estoy delante en una semana. A diferencia de Nicolas, no tengo tanta paciencia.
-Hace un momento estabas insinuándote y, como sabes que no vas a conseguir nada, me insultas.
Peter inclinó un poco la cabeza, entrecerró los ojos y la miró, con gesto de incredulidad. -¿Tú crees? -le preguntó-. ¿Tú me ves que jadee? ¿Y tú me llamas engreído? En estos momentos me atraes tanto como me pueda atraer un vagabundo...
-¡Como me sigas hablando así, te... te...
-¿Me muerdes?
Lali no podía decir una palabra de lo furiosa que estaba, sus ojos negros echaban chispas.
-Vamos a aclarar una cosa, muñeca de trapo. Si me muerdes, yo te morderé también. Y si piensas que yo me voy a convertir en el siguiente hombre rico que te mantenga, estás muy confundida. Siento el fuego, pero no estoy dispuesto a derretirme...
-¡Eres un cerdo arrogante e ignorante! -respondió Lali.
-Parece que estamos empezando a entendernos -murmuró Peter, mirándola de forma incisiva-. Y la experiencia que podemos sacar hoy es que es mejor ser la querida de un hombre viejo que la tonta de uno joven.
Lali se estremeció de la rabia y se apartó de él. Nunca antes en su vida había sentido deseos de matar a nadie. Le habría encantado tener los músculos de Nico. Le habría gustado agarrar a Peter y hacerlo papilla.
El móvil empezó a sonar otra vez.
Lali llegó a la puerta del dormitorio, con las piernas temblando.
-¿Sabes escribir a máquina? -le preguntó Peter, como si nada hubiera ocurrido.
-¿Es... es... cribir a máquina? -tartamudeó Lali.
-Tomar un dictado -le aclaró impaciente-. Cuanto menos gente se entere de todo esto mejor, pero es un engorro no poder disponer de un ayudante.
-No sé escribir a máquina, ni tomar un dictado -respondió Lali, con los labios apretados. -Pero seguro que sí sabrías sentarte en las piernas de tu jefe.

Una hora más tarde, Pablo entró en la habitación con una bolsa de plástico en la mano. Lali miró lo que Nico había elegido para la ocasión y se dirigió al teléfono.
-¿Lo que has metido en la bolsa es una broma, Nico? -le preguntó Lali, acariciando con su mano el diáfano camisón, el vestido color fresa y las medias. También había metido unos zapatos de tacón alto y la caja de cosméticos que le había regalado su hermana. Sin embargo, se le había olvidado echar un cepillo de dientes y ropa interior de repuesto.
-Es tu noche de bodas. Pensé que querrías estar elegante.
-Ya -contestó Lali, rechinando los dientes.
-¿Te ha pedido Lanzani que le firmes algún documento? -preguntó muy preocupado Nico.
-No, ni siquiera en el libro de registro.
-Yo creo que sabía que un contrato previo al matrimonio no tiene validez alguna ante los tribunales ingleses. Seguro que te pide que firmes algún documento por el que renuncies a la
herencia. Por otra parte... -musitó Nico-, si la prensa se entera de lo del matrimonio, va a tener problemas.

2 comments:

  1. peter te odio sos un insoportable pobrecita lali lo tiene que aguantar con este idiota

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