En cuanto la puerta se cerró, Lali salió de su escondite, se puso en pie, se alisó el pantalón y volvió a su despacho sin dirigirle la palabra a Peter
Al fin y al cabo, no tenía nada más que decirle y lo peor era que le costaba mucho resistirse a aquellos ojos suyos.
A media tarde se encontró mirando a la nada en lugar de trabajando. Intentó dejar de pensar en Peter, pero fue imposible. Se enfadó consigo misma, pues aquel hombre no tenía vergüenza. Se negaba a admitir que había sido un irresponsable y un egoísta al no decirle que era su jefe.
Lali suponía que la sorpresa que le había dicho que le iba a decir en la cena era
ésa.
Sí, ahora sabía a ciencia cierta la poca importancia que Peter le daba a ese tema. Frunció el ceño y recordó su insistencia en que la atracción que sentían el uno por el otro era lo único que importaba.
¿No le había jurado también que ella era la única empleada con la que había mantenido una relación en su vida? Teniendo todos los datos en cuenta, ¿no quería decir todo aquello que Peter podía estar realmente interesado en ella?
¡Por favor! ¿Ya estaba cayendo otra vez en la trampa de soñar que sus fantasías se hacían realidad?
¿Cómo podía ser tan ingenua? ¡Peter era un canalla! Estaba acostumbrado a jugar con las mujeres, así que no había ninguna posibilidad de que sus intenciones fueran decentes con una estúpida y confiada virgen que se había metido en su cama nada más conocerlo.
Lali palideció y se avergonzó de sí misma por su desesperado deseo de creer que podía confiar en él. ¿No había aprendido nada desde los diecisiete años?
El último verano que pasó en Francia se enamoró por primera vez. Se trataba de un estudiante cuatro años mayor que ella que se llamaba Gaston, era rubio, guapo y tenía moto.
Durante casi un mes Candela, Daniela y ella habían salido con Gaston y sus amigos. Euguenia también había ido en un par de ocasiones, pero en cuanto conoció a Nico, su actual marido, sólo había tenido ojos y tiempo para él.
Lali se había enamorado perdidamente de Gaston. Habían hecho manitas y se habían besado, Gaston parecía interesado en ella. Debería haber sospechado algo cuando le había preguntado insistentemente por su amiga Euguenia.
Su amiga había vuelto a salir con ellos aquellos días porque su novio había tenido que irse de viaje por motivos de trabajo. Aquel mismo día, en lugar de llevar a Lali en moto, Gaston había llevado a Euguenia, pero Lali no le dio importancia y creyó que estaba siendo agradable.
Sin embargo, cuando Gaston besó a Euguenia delante de ella, se quedó de piedra. Logró esconder su dolor a duras penas, pues Euguenia no tenía ni idea de que Lali creía que Gaston era su novio.
—Cuando me ha besado, me ha molestado un poco, pero cuando me ha dicho que llevaba todo el verano detrás de mí me ha dado pena... aunque la verdad es que el único
chico que me interesa es Nico —les había dicho su amiga después.
pobrecita lali como el pudo hacer eso gaston por eso estan insegura, lali date cuenta que peter si le gustas de verdad
ReplyDeletemassssssssssssssssssss
ReplyDeletenovelaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
ReplyDeleteporfavorrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr
ReplyDeletequiero mas
ReplyDeletesube massssssssss
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