Monday, May 4, 2015

capitulo 33

— ¿Desde cuándo Benjamin se preocupa tanto por Cheryl? —preguntó alguien.
—Parece ser que se ha enterado por las malas de que no es capaz de realizar el trabajo de Lali. Me alegro, se lo tiene bien merecido —contestó Rocio—. ¡No sé ni cómo se le ocurrió solicitar ese ascenso!
En ese momento, sonó el móvil de Lali, pero no contestó. Seguro que era Peter y no quería hablar con él en aquel momento. Metió el teléfono en el bolso y se concentró en el trabajo.
Una hora después, cuando ya se iba, Mercedes le pidió perdón a regañadientes y Lali se mostró todo lo educada que pudo, pero el ataque verbal de aquella mujer no había hecho más que dejarle claro que sus días en aquella empresa estaban contados.
Cuando llegó a casa, pidió una pizza, se soltó el pelo, se puso unos pantalones cortos y una camiseta y llamó a su amiga Euguenia para preguntarle si podía ir a pasar con ellos unos días a Bretaña.
— ¡No me puedo creer que, por fin, te vayas a tomar unas vacaciones y vayas a venir a vemos! —exclamó amiga encantada.
Cuando colgó después de hablar un rato con ella, Lali miró a su alrededor y se dio cuenta de que estaba aburrida y poco satisfecha con su existencia. Probablemente, precisamente por eso se había saltado todos sus principios y se había metido en la cama con Peter Lanzani.
El alcohol también había tenido mucho que ver, por supuesto. Además, Peter era realmente guapo e irresistible, pero esa no era la cuestión. Lo cierto era que lo había conocido en un momento de debilidad.
Había sido porque por una vez en su vida se había dejado llevar por sus deseos de hacer algo que no estuviera en el guión, algo loco que no fuera razonable.
Todo lo demás en su vida era realmente razonable. Empezando por su vestuario y su rutina. Sus abuelos y sus padres habían muerto, pero gracias a sus estrictos planes financieros tenía una casa en propiedad, ahorros en el banco y ninguna prisa por encontrar un nuevo empleo.
En doce días estaría en Francia y se planteó la posibilidad de quedarse allí a vivir y a trabajar un tiempo. Se le ocurrió que, para no quemar todas las naves, en lugar de vender su casa de Inglaterra podría alquilarla.
La posibilidad cada vez le gustaba más. Su madre era francesa y ella era bilingüe, así que no le sería difícil integrarse en Francia.
Cuando llamaron al timbre, acudió a abrir mientras se le hacía la boca agua pensando en la pizza, pero cuando abrió la puerta dio un paso atrás sorprendida y confusa.
Peter aprovechó el momento para entrar al vestíbulo.
— ¿Todavía no te has vestido, cara? —le preguntó mirándola intensamente.
—No, no me he vestido porque no voy a ninguna parte —contestó Lali—. ¿Por qué eres tan insistente?
Peter estuvo a punto de soltar una carcajada. ¿Cómo podía hacerle semejante pregunta?
El deseo sexual se había apoderado de él y lo conducía inexorablemente hacia ella. La miró de arriba abajo. Lo cierto era que no se parecía a las modelos con las que se solía acostar, mujeres que se pasaban el día pendientes de su apariencia física.
Para empezar, Lali llevaba el pelo enmarañado y curiosamente le gustaba, no iba maquillada en absoluto y estaba descalza. Ni siquiera llevaba pintadas las uñas y la camiseta y los pantalones cortos que lucía no eran de marca.

5 comments:

  1. me encanta que peter la valla a buscar y lali date cuenta que peter esta realmente interesado en ti

    ReplyDelete
  2. me tenes loca con este drama otro mas

    ReplyDelete