—Demasiado —contestó—. ¿Adónde vas?
—A la sala de reuniones. Lester Saunders está a punto de llegar y la señorita Funes no aparece por ninguna parte.
—A lo mejor es una suerte para la empresa que no aparezca —bromeó Peter acompañándola.
Minutos después, le abrió la puerta de la sala de reuniones.
Una vez dentro, Lali se quedó de piedra al ver que había un hombre y una mujer revolcándose en el sofá. Benjamin se apresuró a apartarse consternado, pero Mercedes miró a Lali con desafío.
— ¿No te das cuenta de que molestas?
— ¿Y tú? —le espetó Peter entrando en la sala y echando una buena bronca a la pareja.
Lali jamás había sospechado que Benjamin, que estaba casado, estuviera teniendo una relación con Mercedes.
—Te has quedado de piedra, ¿eh? —le dijo Peter cuando los otros dos ya se habían ido—. ¿No te habías enterado? Incluso a mí me había llegado el rumor. Por lo visto, Amadeo ha promocionado a Mercedes para poder pasar más tiempo con ella sin levantar sospechas. Por eso le dio tu puesto. Lo que me recuerda que podría devolvértelo...
—No —dijo Lali muy tensa—. No, ahora no lo quiero. No quiero que me
asciendan cuando tú y yo... eh... estamos liados. — Peter enarcó una ceja.
—No me parece una decisión inteligente.
—Es mi decisión.
—Deberías empezar a pensar cómo la profesional que no paraste de decirme que eres —le aconsejó Peter con ironía antes de irse.
Mientras atendía a Lester Saunders, Lali se preguntó por qué había rechazado automáticamente aquel puesto por el que habría matado hacía dos semanas.
¿Habría sido porque estaba realmente convencida de instalarse en Francia o porque era más fácil que Mercedes siguiera siendo su jefa para así no cambiar de opinión en cuanto a irse de la empresa?
Fuera cual fuese la respuesta, se dio cuenta de que le debía una explicación a Peter. Al fin y al cabo, lo había acusado de haber perdido el ascenso por su culpa. Por eso él quería ahora recompensarla de alguna manera.
En cuanto se quedó libre, Lali fue a verlo, pero le dijeron que estaba ocupado y que iba a tener que esperar. Se sentó y pensó que hubiera hecho mejor en llamarlo por teléfono.
—El señor Lanzani está con su novia —le confió su secretaria en voz baja—. Por lo visto, ella acaba de llegar de trabajar en el extranjero.
— ¿De verdad? —dijo Lali sorprendida—. Cuénteme —añadió con una sonrisa al darse cuenta de que aquello no eran más que rumores.
—Se llama Maria Del Cerro... ya sabe, la famosa modelo. ¡No se puede imaginar lo
guapa que es al natural!
—Maria Del Cerro...
Lo cierto era que Lali no había oído hablar de ella jamás.
—Se ve que se llevan muy bien.
— ¿De verdad? —preguntó Lali algo tensa.
noooo peter no le puede hacer eso a lali pobrecita si es que peter tiene novia
ReplyDeletemassssssssssssssssssssss
ReplyDeletenovelaaaaaaaaaaaaa
ReplyDeleteestoy anciosa por leer el proximo cap
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