Sunday, September 13, 2015

capitulo 52

-Creo que para ambos sería bueno que hubiera más gente aquí -comentó Peter al dejarla al pie de la escalera-. Cuando vuelva de mi siguiente viaje, traeré conmigo a unos amigos. ¿De acuerdo?
Lali disimuló su desilusión al dibujar una sonrisa forzada. Así que había llegado el momento y Peter ya se había aburrido de ella. Quizá si no fuese por sus frecuentes viajes, Peter habría claudicado antes. Qué hacía durante esas ausencias, ella podía imaginárselo muy bien.
Peter se marchó de nuevo para Jamaica antes de la cena y tardó cuatro días en regresar. Lali acababa de salir de la bañera cuando oyó la voz de él en su habitación. Se envolvió en un albornoz y salió.
-Creí que estabas durmiendo -le dijo Peter, sonriente al ver su cabello húmedo y sus pies desnudos.
Atrapada de momento por la brillante brillantez de su sonrisa, ella titubeó.
-Llegaste antes de lo que esperaba -manifestó mientras desviaba la mirada e iba a sentarse ante el tocador-. ¿Han venido tus amigos contigo? No me has dicho quiénes son.
-No, pero es que tú no me lo preguntaste. Grant Kirby y Mei Ling, su hija. Él es un hotelero con intereses en Jamaica. La ex esposa de Grant, y madre de Mei, es de ascendencia china, por eso la muchacha lleva ese nombre. Trabaja como modelo y siempre viste muy bien. Por favor, esmérate en tu arreglo.
-¿Están aquí abajo?
-Sí -de pronto, Peter se acercó a ella, le quitó el peine de sus nerviosos dedos y empezó a pasárselo por su cabello húmedo ¿por qué tiemblas? -preguntó-. Te dije que no debías preocuparte. ¿O es que sólo con verme en tu habitación te pones tan nerviosa?
Aquellos ojos que la contemplaban desde el espejo parecían una brillante trampa.
-Es tu imaginación -respondió Lali con la boca seca. Dios santo, él se encontraba tan cerca que podría tocarlo; el saludable aroma de su viril y esbelto cuerpo llegaba a sus fosas nasales y la hacía sentir una oleada de deseo que la consumía.
Las manos de Peter se posaron durante un breve momento en los hombros de ella al inclinarse para depositar el peine de plata sobre la superficie del tocador, y Lali se estremeció como si hubiese recibido una descarga eléctrica. El ambiente era tan denso, que podría cortarse con un cuchillo.
-Si me deseas, Lali, todo lo que tienes que hacer es decírmelo -musitó él con voz tan baja que ella apenas lo escuchó. Pero en el segundo transcurrido mientras Lali se debatía contra la tentación de actuar, Peter rompió el encanto con una suave risa cínica-. No debería provocarte así, ¿verdad? Te espero abajo.
Cuarenta minutos después, Lali bajó por la escalera con un vestido dorado que hacia resaltar su figura con la fina fragilidad de la tela que delineaba sus senos y después caía en pliegues naturales hasta el suelo, dejando los hombros desnudos. Si me deseas, dímelo. ¿Qué habría hecho Peter si ella le hubiese dicho que sí lo deseaba?

3 comments:

  1. le ubiera dicho que si lo deseaba lali es una tonta jajajaj

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  2. ++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

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