Saturday, September 12, 2015

capitulo 50

-Creo que es hora de que vayamos a tomar una bebida fría. No lejos de aquí hay un restaurante.
Al bajar la colina para llegar al lugar donde habían dejado el jeep, Lali se detuvo durante un momento para apreciar el aroma que impregnaba el aire.
-Dondequiera que uno se encuentre en esta isla, el aire siempre huele como el de un invernadero. Todo está tan fresco y vivificante, que no se parece en nada a nuestra casa -se quedó pensativa, pues sabía que esas vacaciones pronto llegarían a su fin.
Aunque, ellos ya estaban de hecho separados, pues ya no compartían el lecho, ni siquiera la habitación. Peter sólo le hacía algunas pequeñas caricias en presencia de Hannah, y nunca la tocaba cuando se encontraban a solas. De nuevo había sido relegada a su antiguo papel de honoraria hermana menor. Peter no tuvo ningún problema en realizar el cambio con toda facilidad, aunque para Lali no fue tan sencillo adaptarse.
-¿Al decir casa, te refieres a Ranbury? Recuerda que ya se vendió. Pero si aquí estamos contentos, no sé para qué tienes que pensar en otra cosa.
Lali sonrió y pensó que si Peter estaba siendo tan encantador con ella, era porque se sentía arrepentido de haberle hecho un daño irreparable al separarla de Benjamin. El no había vuelto a nombrarlo, así que ella no había tenido necesidad de decir ninguna mentira. Pero sabía que su comportamiento actual estaba causado por el deseo de reparar deudas de conciencia.
Cuando lo notara disgustado o aburrido, sabría que había llegado el momento de mencionarle, con tacto, su regreso a Inglaterra. Ya en su patria, ella buscaría trabajo, aunque mientras empezara a recibir un sueldo, contaba con el dinero que Peter le había destinado. A él le haría creer que Benjamin todavía estaba en su mente, para que él no se preocupase.
Para Peter era mucho más fácil olvidar, pensó mientras se echaba agua fría en el rostro al encontrarse en el tocador de señoras del restaurante. Peter había tenido a demasiadas mujeres en su lecho, mientras que ella sólo lo había tenido a él. Volver a la camaradería sin complicaciones también fue mucho más difícil para Lali. Peter fue su primer amante, y sólo tenía que mirarlo para recordar y estremecerse con una mezcla de furia y vergüenza por ser aún tan sensible hacia él.
Cuando volvió a su mesa, Peter estaba mirando un mapa. Cerca de ellos, un grupo de turistas lo sometía a un descarado examen sexual. Pero eso no tenía nada de raro, pues a dondequiera que Peter fuese, atraía las ávidas miradas de la mujeres presentes. Con sus ajustados pantalones vaqueros blancos y su camiseta de color azul eléctrico, y cabello negro, constituía un imponente ejemplar masculino que hacía que las mujeres se quedasen sin aliento. Mas Lali se sentía exasperada.
Cuando Peter pidió las bebidas, la camarera se apresuró a servirles, mientras dirigía a Peter una mirada de admiración.
-Deberíamos hacer un viaje al bosque de la lluvia, aunque no sé si estarás de acuerdo con las incomodidades -fijó en ella la mirada de sus ojos color verdes-. Lo más probable será que tengamos que compartir una tienda de campaña, por si algún
molesto bicho se mete y quiere atacarte -comentó con malicia.

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