Lali ni siquiera miró la hora cuando por fin renunció al intento de conciliar el sueño. La vieja casa se encontraba tan silenciosa como una tumba. Después de quitarse el húmedo camisón de dormir, se puso un vestido playero y un suéter ligero y se encaminó hacia la playa por la vereda que serpenteaba a través de los árboles de la colina. El balsámico aire nocturno todavía se sentía cálido, pero era muy agradable. Al llegar a la playa, Lali se sentó sobre la arena, casi al borde del agua.
Peter se encontraba en compañía de Mei Ling. Seguro que sí. Normalmente iba a darle las buenas noches, pero ese día no se había molestado en hacerlo. Apesadumbrada, inclinó la cabeza.
-Desde mi habitación te vi cruzar el jardín -sin hacer caso de que su silencioso acercamiento la había sobresaltado, Peter se sentó a su lado-. ¿En qué piensas?
-En ir a casa -respondió ella, aunque sentía que el aliento se le había quedado en la garganta.
-Todavía faltan varias semanas para eso. No me digas que sientes nostalgia.
Lali hizo el intento de levantarse, pero él se lo impidió al sujetarla por una muñeca.
-Supongo que sí estoy algo nostálgica -mintió ella, ya que en Yorkshire no la esperaba nada ni nadie. Dime si me deseas, sugirió él alguna vez, y la tentación de decírselo en esos momentos fue increíblemente fuerte.
-Has cambiado -manifestó Peter al pasarle una mano por el cabello y recogerle dos rebeldes mechones tras las orejas-. Antes solía leer en ti como en un libro abierto.
-¿Sí?
-Pero ya no. No me has perdonado, ¿verdad? -murmuró Peter, y le sostuvo la mirada con un frío desafío y con una sonrisa a medias que ensombrecía su bien delineada boca-. Si yo no hubiese estado tan enojado, me habría dado cuenta de que no eras capaz de esa clase de engaño. El dinero no es tan importante para ti.
-Fue un malentendido.
-Una farsa -la contradijo él con frialdad.
-¿Qué fue lo que te hizo cambiar de opinión?
-El día en que devolvieron tu bolso. Cuando me di cuenta de que Benjamin era una realidad, me comenzaron a parecer ridículas mis sospechas. Y el día de nuestra boda
tú te sorprendiste tanto como yo al ver a los reporteros. Me gustaría saber quién fue el responsable de eso.
Claire suspiró.
Lo odio
ReplyDeleteMaasss
Q le diga q la deje ir y se vaya!
otrooooooo
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