-Tal vez Sandra o Agustin; aunque me atrevería a decir que nunca lo sabremos. Probablemente Agustin -reflexionó-, pues es muy envidioso y egoísta. Pero ahora ya no importa.
-Pero sí me importó en ese momento -comentó Peter con amargura-. ¿Te has puesto en contacto con Benjamin? Nunca lo mencionas.
¿Y eso lo preocupaba ahora? ¿Realmente pensaría que ella podría estar con otro hombre después de vivir con él? Pero lo haría creer que todavía estaba enamorada de Benjamin, ya que era lo que él quería pensar.
-Le escribí antes de que saliésemos de Londres -mintió con descaro, y él le dirigió una mirada de desprecio.
-Muy adecuado. Lee esto -le dejó un sobre en el regazo-. Quizá te guste enterarte de la última pieza del rompecabezas. Agustin me lo mandó a Jamaica. Coverdale lo tenía en custodia para entregarlo cuando se arreglara lo de la herencia.
Confirma lo que yo mismo ya había descubierto.
-¿Es de...? -preguntó Lali tensa.
-Sí, las últimas palabras de Adam, calculadas para acorralar a Agustin si hubiese hecho lo que se esperaba de él -completó Peter con sequedad.
La anticuada letra del abuelo era difícil de descifrar. El meollo del mensaje era de mojigata superioridad, lo que hizo que ella apretara los labios.
-Su preciosa familia se alimentó de su dinero durante los últimos treinta años. Hacían frecuentes peticiones de préstamos. Se sintió muy amargado cuando sus últimas inversiones fallaron -explicó Peter-. Y, en un movimiento de desacostumbrada torpeza, el resto lo invirtió en una mina de plata en el Transvaal y perdió hasta el último centavo.
-Es triste que haya sucedido eso cuando él siempre fue tan cuidadoso -comentó ella con los ojos húmedos, y reemprendió la lectura-. ¿Qué es eso de... Peter tenía razón? -pasó de prisa a la siguiente página-. Parece que habla acerca de mí y aquella pelea que tuviste con él. ¿Pero por qué me mete en ella a mí?
-De acuerdo con su forma de pensar, ¿por qué no lo iba a hacer? Te sacó de la escuela y te encerró con él en ese caserón para que le sirvieras de empleada sin sueldo. Nunca te hubiese tratado así si fueras una Esposito de nacimiento, pues era demasiado snob.
-¿Y por qué discutiste con él?
-Porque me enteré de que no planeaba dejarte nada en su testamento. A pesar de todo lo que habías hecho por él, aún actuaba como si tú no fueses de la familia.
Lali se puso de pie, como impulsada por un resorte.
-Me dio una casa.
-¡Para lo que te sirvió! -Peter también se puso de pie, y ambos caminaron por la playa-. Le sugerí que me permitiera llevarte a Londres para ayudarte a conseguir un
empleo. Pero él se puso furioso y me acusó de tener planes sexuales hacia ti. Me molestó tanto, que me marché para no volver, aunque con la decísión de ayudarte si lo necesitabas cuando Adam muriera.
otrooo
ReplyDeletemas ♥
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