Le escribió una nota a Lew Harrison para darle su dirección, y él le contestó a vuelta de correo ofreciéndole una pensión mensual mayor que lo que ella ganaría en un año completo con su salario actual. Volvió a escribirle y le comunicó que tenía trabajo y que, por lo tanto, era autosuficiente.
En vista de que sus mareos seguían y de que no tenía apetito, acudió al consultorio de un doctor... ¡Y entonces se enteró de que estaba embarazada! Era increíble, pero esa posibilidad ni siquiera se le había ocurrido. Su periodo siempre había sido irregular, sobre todo en temporadas de nerviosismo, así que no le dio importancia a la falta de uno en el mes anterior.
Al ser confirmado el diagnóstico inicial con el resultado de los análisis de laboratorio, la seguridad de llevar en sus entrañas al hijo de Peter le produjo un gran gozo, a la vez que tranquilidad. Por fin se acabarían la inapetencia y las noches sin dormir. Ya no habría más momentos depresivos en los que sentía que caía por un pozo sin fondo, ya no sentiría más compasión de sí misma.
A pesar de que en el exterior nevaba, ella sintió que brillaba el sol y que era feliz por primera vez en toda su vida.
-¿Que quieres decir con eso de que ahora tienes a quién cuidar? -preguntó Rocio, sin comprender-. ¿Te has vuelto loca?
-Rocio, lo que quiero decirte es que voy a tener un hijo y que estoy feliz por ello.
-¿Feliz? Cuando entraste aquí estabas tan blanca como una hoja de papel.
-Me mareé en el ascensor.
-¿Y de verdad estás contenta? ¿Para qué cargar con un hijo después de un matrimonio tan corto?
-Pues de verdad me alegro, aunque tú no estés de acuerdo.
Rocio consideraba a ese hijo como una molestia. Para Lali era una felicidad, no podía tener a Peter, a su hijo sí. Para no seguir la discusión con su amiga, prefirió irse a dormir.
-Siento mucho lo que te dije anoche -expresó Rocio al otro día, mientras desayunaban-. Se lo conté a Gil y...
-¿Por qué hiciste eso?
-Es tan buen amigo mío como tú.
-Preferiría que no le hubieses dicho nada.
-¿Cuándo piensas decírselo a él?
-¡Nunca!
-Pero tiene derecho a saberlo.
-No desea tener hijos. Es mejor no decirle nada. Se sentiría responsable y...
-¡Lo es!
-... y yo no quiero volver a obligarlo a nada. El hijo sería una desagradable
sorpresa que le traería muchas complicaciones. Además, dada su forma de ser, no puedo imaginármelo como padre amoroso. Este hijo es responsabilidad mía y saldré adelante por mis propios medios.
lali deberia decirle que esta esperando un hijo a peter, antes que el se de cuenta por otra persona
ReplyDeletelali esta actuando egoistamente al no decirle a peter que esta esperando un hijo de el
ReplyDeletemassss =)
ReplyDeleteMaaass
ReplyDelete