Él se puso de pie con un ágil movimiento y empezó a desvestirse sin ninguna inhibición; Lali se preguntó cuántas mujeres lo habrían contemplado como ella lo hacía en ese momento.
-Respóndeme -pidió para alejar su mente de esos inquietantes pensamientos.
-Esta noche no estoy de humor para discusiones -su bronceado perfil parecía alejado y remoto-. ¿Qué quieres que te diga, que me sentí bien por ser el primero?
-Creía que no lo habías notado.
-Cuando lo noté, ya era demasiado tarde y, para serte sincero, en ese momento no me importó gran cosa. Pero me agradó ser tu primer amante. No obstante, si tú no me hubieses respondido con tanto entusiasmo, yo nunca lo habría averiguado, pues no te habría forzado. Eso te habría gustado, ¿verdad?
-¿Por qué?
-Un matrimonio no consumado puede ser anulado con mayor facilidad.
Se dirigió al cuarto de baño; mientras se encontraba dentro, Lali pensó que comprendía a la perfección el mensaje que él le había transmitido con respecto a su virginidad: se sentía atado a ella. ¿Pero por qué no se iría a alguna de sus otras residencias para gozar de su libertad como estaba acostumbrado?
-He decidido que mañana nos iremos al Caribe -declaró Peter al volver al dormitorio-. Tengo cosas que hacer allí, y el viaje puede ser considerado como una luna de miel. Parecería extraño que nos quedásemos aquí y nunca saliésemos juntos.
-No pensaba que las apariencias te importaran, y no...
-No te he hecho ninguna pregunta -la interrumpió Peter al meterse en la cama-.
¿A dónde fuiste hoy?
Al ser tomada por sorpresa, ella se ruborizó.
-A buscar trabajo -musitó. Peter se rió.
-Mi esposa no trabaja -argumentó al acercarse a ella-. Estamos casados y tenemos que sacarle provecho a nuestro matrimonio por el momento. No, esas palabras no tenían la intención de provocar tu rápida rendición -se burló al contemplar sus dilatadas pupilas y encendidas mejillas rosadas-. La verdad es que ardo en deseos de ti. Por eso he venido a casa.
Peter bajó uno de los tirantes de un desnudo y cremoso hombro y después, con toda calma, empezó a hacer lo mismo con el otro tirante.
-¡No! -protestó Lali-. ¡No tengo ganas!
-Podría hacer que me rogaras que te hiciera el amor. ¿Debo hacerlo? -su sonrisa le produjo a ella un escalofrío-. Y no vayas a sacar a relucir a Benjamin. No pongo en duda que hayas tenido algún novio, pero si de verdad hubierais pensado en casaros, tú no serías todavía virgen. Ninguna mujer de tu edad acepta un compromiso tan fuerte sin asegurarse antes de que ambos son compatibles. Ya has visto que nosotros sí lo somos
-sin hacer caso de los intentos de Lali por soltarse, la tomó entre sus brazos y
quedó casi encima de ella-. Y no tienes por qué luchar si estamos casamos -colocó las manos sobre el borde superior del vaporoso camisón y, con toda lentitud, dejó expuestos sus hermosos senos.
Es un bastardo él
ReplyDeletemasssssssss
ReplyDeletequiero mas
ReplyDeletehdp peter lo odio
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