—Si tenías que venir al trabajo o algo así, podrías haberme despertado para decírmelo, o podrías haber me dejado una nota diciéndome a qué hora ibas a volver. De otra manera, yo pensaba despertarme y encontrarme con la mujer con la que había dormido.
Peter volvió a pensar que nunca esperaba encontrar a la mujer con la que había estado durante la noche.
—Lo siento. No habría sabido qué decir —dijo ella.
—No pensabas volver, ¿verdad? Ni llamarme, ni volver a verme, ¿no? —la interrogó Peter.
Al ver que ella no contestaba, Peter apretó los puños, para aguantar el dolor que le producía su reacción.
—Estupendo. Estupendo… Me he pasado estas últimas semanas pensando constantemente en ti, soñando contigo, dándome cuenta de que por fin he superado la traición de mi exmujer y pensando que me estaba enamorando de ti, mientras que tú me estabas utilizando sólo para entretenerte un rato.
El corazón de Lali se encogió en su pecho. Luego empezó a latir desesperadamente.
Verlo en la biblioteca había sido suficiente shock como para sumar a ello aquella queja y aquella declaración: que ella no había estado a su lado cuando se había despertado aquella mañana, y que se estaba enamorando de ella… ¿Habría oído bien?
No, debía de estar equivocada.
—¿Cómo has dicho? —preguntó Lali. Apenas podía respirar. Tenía miedo de que él lo pudiera negar.
Peter puso los ojos en blanco, irritado. —Digo que me has usado como divertimento… Lali agitó la cabeza y se acercó a él.
—Antes de eso… ¿Has dicho… has dicho que te estabas enamorando de mí?
—Sí —admitió, reacio—. Pero puedes estar segura de que no te lo volveré a decir. Ya he tenido bastante humillación en un solo día, gracias.
Ella ignoró su enfado y se acercó más.
—¿Todavía sientes eso? —le preguntó Lali casi en un susurro.
—¿Y eso qué te importa a ti? Te has marchado esta mañana para no tener que verme cara a cara a la luz del día.
Ella tragó saliva.
—Tienes razón. Ése es el motivo por el que me fui. Pero sólo porque pensé que tú no querrías volver a verme. Sé el tipo de hombre que eres, Peter. Eres el dueño de
un club nocturno. Conoces a montones de mujeres guapas todas las noches. Y estoy segura de que muchas se alegrarían de ir a tu casa.
No comments:
Post a Comment