Peter la encontró en el cuarto de estar, a oscuras, hecha un ovillo sobre el sofá. Se detuvo a unos metros de ella y observó su mirada, presa de la culpa y la confusión.
Lali lo miró. Era tan guapo que no pudo apartar los ojos de él, aunque sabía que estaba perplejo y, hasta cierto punto, furioso.
-Lo si.., siento.
-Quiero saber por qué. ¿Me estás devolviendo la moneda por lo que sucedió hace tres años?
-¡No!
-¿Te hice daño? ¿Por eso tienes miedo?
-¡No! -respondió Lali, que veía el efecto de las mentiras que le había contado. Muy pronto, acabaría por pensar que la había violado. Y la verdad era que sólo la había besado. Le dio una risita nerviosa, poco a poco comenzaba a hundirse en upa pesadilla que ella misma había creado.
-¿Has estado con alguien desde entonces? -le preguntó Peter con molesta insistencia.
Más avergonzada que nunca, Lali negó con la cabeza. La rapidez con que Peter había sabido controlarse la sorprendía. Podría haberla insultado y tendría razón, pero no lo había hecho y con ello sólo aumentaba su poder sobre ella. Además, empezaba a sentir emociones que le hacían sospechar que lo que sentía por él era algo más profundo que el mero deseo sexual.
Se estremeció.
-No tiembles... no voy a abalanzarme sobre ti sin tu permiso. Tranquilízate -dijo Peter respirando con dificultad-. ¿Tienes miedo de volver a quedarte embarazada? Puede que no lo creas, pero yo no pensaba correr ese riesgo.
-Lo siento -repitió Lali. Todo lo que quería hacer era estar lejos de él para comprobar la medida de su propia confusión.
-Como vuelvas a decir eso, yo... -dijo Peter-. Sabes muy bien cómo aumentar la agonía, ¿verdad? No, no es una acusación, pero, ¿tienes idea de cómo me siento? Yo nunca quiero relaciones complicadas, se puede decir que las evito como a la peste. Sé mis limitaciones mejor que cualquiera. Me gustan las mujeres por dos razones: compañía y sexo. Las emociones y los sentimientos no tienen nada que ver. No quiero ataduras.
-¡Las utilizas!
-Esa es otra cosa que tienes... Me pones furioso. Utilizar es un verbo que se
conjuga en dos direcciones, cariño. Mi primera experiencia sexual fue con una profesora suplente en el colegio. ¡Yo tenía trece años! ¿Quién utilizó a quién? Cuando alguna mujer sin escrúpulos le cuenta a los periódicos lo que le hice en la cama, ¿quién utiliza a quién? Y cuando yo pago todos los gastos después de una aventura, ¿quién utiliza a quién?
Lali lo miró a los ojos.
-No quiero oírte. ¡Yo no estoy tratando de utilizarte!
-Lo sé, pero me estás haciendo sentir cosas que no quiero sentir.
-Pues dejémoslo. ¿Por qué no me has dejado irme esta noche?
-No lo entiendes, ¿verdad? -dijo Peter-. Porque quiero a Rosie.
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