—¿Adónde quieres llegar? Yo te he conocido en el club nocturno, y tú fuiste a mi casa aquella misma noche.
—Lo sé. No he querido criticarte con esto.
Ella había querido hacer el amor con un hombre que no le hiciera demasiadas preguntas, que no esperase nada de aquel encuentro. Pero se había visto demasiado involucrada en la relación con el hombre que había escogido. O más exactamente, con el hombre que la había elegido a ella.
—Para serte sincera, no pensaba que tú pudieras querer a una mujer como yo. Pensé que querrías deshacerte de mí.
Peter la miró fijamente durante unos segundos. Luego se apartó del escritorio en el que estaba apoyado.
—¿Qué quieres decir con «una mujer como tú»?
—Una mujer como yo. Una simple y aburrida bibliotecaria que jamás había pisado un club nocturno antes de su cumpleaños.
—Creí que eras una compradora de moda.
—Te mentí. Pensaba que tus amigos y tú no os sentiríais impresionados si os decía que me pasaba los días poniendo libros en sus estantes, y ayudando a los estudiantes con sus investigaciones.
—¿Y por qué crees que iba a importarme cómo te ganabas la vida? —preguntó Peter—. Me habría sorprendido, pero me sorprende más que hayas sentido la necesidad de mentirme acerca de tu trabajo. ¿Y de dónde has sacado que eres simple y aburrida? No nos conocemos desde hace mucho, pero a mí no me pareces ninguna de las dos cosas.
—Ése es el problema, Peter. Que no me conoces, en absoluto. Todo lo que sabes de mí, es inventado. Aquella noche que entré en tu club por primera vez, tenía el pelo teñido, y me compré un atuendo completamente diferente de la ropa que suelo llevar, porque estaba deprimida por cumplir treinta y un años. Y quise hacer una locura por primera vez en la vida. Tú me diste la oportunidad de mostrarme desinhibida y de pasar la noche con un hombre divertido y apuesto que no se acordaría de mí al día siguiente —se rio afectadamente, y luego se pasó la mano por el pelo nerviosamente—. Pero tú no fuiste lo que yo esperaba. Fuiste dulce y amable y no me utilizaste sólo por el sexo. De hecho, me buscaste y me invitaste a salir otra vez. Actuaste como si hubieras querido conocerme más, cuando yo no esperaba ser más que una relación de una noche.
Peter agitó la cabeza.
—¿Me estás diciendo que te has marchado esta mañana porque te estaba dedicando demasiada atención? ¿Porque te he tratado más como a una mujer con la que estaba saliendo que como a una mujer a quien se usa y se deja?
otroooo
ReplyDeleteel siguiente
ReplyDeleteMe muero maass ❤
ReplyDelete