Desde que a los doce años había empezado a crecer y a sacarle la cabeza a todos sus compañeros de clase, Lali había deseado ser más bajita y menuda, como su preciosa madre.
Pero ahora, por primera vez, parecía que a un hombre le gustaba tal y como era. Miró a Peter de reojo y se encontró con sus ojos. Se le secó la boca. Era impresionantemente guapo.
Peter la observó. Estaba tan quieta, que parecía una estatua viviente. Era obvio que era una mujer vulnerable y que se lo estaba pensando. ¿Habría otro hombre en su vida? Peter decidió mostrarse paciente pues no quería perderla.
—Quizás sea mejor que te lleve a casa —murmuró.
Lali se puso rígida pues aquella inesperada oferta no hizo sino elevar su tensión. ¿Irse a casa? Desde luego, sería lo más razonable, pero no quería. Siempre había sido una mujer razonable y ya estaba harta.
¿De qué le había servido ser razonable? Se había convertido en una adicta al trabajo que no tenía vida social y a la que ningún hombre miraba por la calle. ¿Cuándo había sentido ella por un hombre lo que estaba sintiendo en aquellos momentos por Peter?
— ¿Hay otro hombre? —preguntó Peter con palpable tensión.
—No... —contestó Lali tomando aire—. ¿Hay otra mujer?
—No.
La última rubia con la que Peter se había acostado, Maria, era una modelo que estaba trabajando en México y no había razón para confesarle que había pasado a la historia en cuanto la había visto a ella.
El ambiente estaba cargado.
—Jamás he deseado a una mujer como te deseo a ti —dijo Peter sinceramente.
—Quiero quedarme... —murmuró Lali dándose cuenta de que le quedaban muchas cosas en la vida por explorar.
Su cuerpo estaba reaccionando solo, los pezones le dolían y sentía un extraño calor entre las piernas que le impedía estarse quieta.
—No te arrepentirás —sonrió Peter satisfecho.
Lali sintió que el corazón se le aceleraba con tanta fuerza, que se sintió mareada. Cuando Peter la miraba como lo estaba haciendo en aquellos momentos la hacía sentir guapa. Cruzó la habitación sintiendo que las piernas le podían fallar en cualquier momento y lo agarró de la corbata como si fuera una mujer experimentada que supiera lo que estaba haciendo.
Estaba tan nerviosa que en lugar de deshacer el nudo de la corbata lo apretó más y, cuando ya creía que iba a tener que buscar unas tijeras; unos dedos bronceados intervinieron y deshicieron el nudo con total facilidad.
Peter se quitó la corbata y la abrazó. Entonces, Lali no pudo evitar estremecerse de salvaje anticipación.
La experta boca de Peter se apoderó de sus labios. Lali tuvo que aferrarse a él para no perder el equilibrio. Peter la tomó en brazos.
aaaaaaaaaaaaa me gusto que lali se alla quedado porfavor sube mas no lo vallas a dejar alli me muero por leer el proximo cap
ReplyDeletesube mas esta buenisima
ReplyDeleteempeze a leer esta nove y me encanta es extrano imaginarse a lali alta pero es algo diferente asi que tienes una fiel leyente aqui espero mas
ReplyDeleteotro massssssssssssssssssssssss
ReplyDelete++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++
ReplyDeleteOtro porfa
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