Sunday, May 3, 2015

capitulo 3

La gente que estaba hablando a su alrededor animadamente le recordó que aquella noche se había organizado una fiesta de bienvenida en honor de Peter Lanzani. Nunca le habían gustado las fiestas y menos las de trabajo.
Sin embargo, no podía permitirse el lujo de no ir, pues no quería que la gente creyera que le había sentado mal que le dieran el puesto a Mercedes
Mercedes iba a ser su jefa. Lali tragó saliva. ¿Qué habría hecho mal? ¿Y por qué no se lo habían dicho para que pudiera remediarlo? Mercedes iba a ser su jefa. ¿Mercedes? ¿La misma Mercedes a la que Lali había tenido que llamar la atención en varias ocasiones porque se tomaba demasiado tiempo para ir a comer y porque su trabajo no siempre estaba a la altura de las circunstancias? ¿La misma Mercedes que se pasaba el día charlando y ligando? Sí, esa Mercedes que, casualmente, hoy no estaba en la oficina porque se había tomado el día libre...
Cuanto más lo pensaba, menos se lo podía creer.
Ella siempre había sido la mejor de la clase, desde preescolar hasta la universidad, siempre se había esperado mucho de ella y fracasar la sumía en una profunda agonía y la obligaba a hacer re paso de sus fallos.
—Ojalá le gustara más la vida social. Así, tendríamos una fotografía mejor —estaba comentando Rocio—. Tendremos que esperar a esta noche para ver si su extraordinaria reputación es cierta...
—Por lo visto, cuentan que a su última novia le compró unas esposas de diamantes —rió su acompañante.
No hizo falta que Lali preguntara de quién estaban hablando, pues la fama de Peter Lanzani como playboy internacional y mago de los negocios estaba muy bien documentada.
No pudo impedir hacer una mueca de desprecio. Si algún día, a un hombre se le ocurría regalarle unas esposas de diamantes, lo mandaría a hacer caída libre sin paracaídas. Claro que era imposible que un hombre le hiciera semejante regalo a ella.
Por suerte, no solía atraer a ese tipo de pervertidos. El mero hecho de escuchar a otra mujer fascinada por que un hombre la tratara como a un juguete sexual para divertirse la hacía sentir náuseas.
—Me apuesto el cuello a que está estupendo—comenté Rocio.
—Yo creo que será más bien bajito y gordo, como su padre —intervino Lali con deliberada ironía—. Por eso precisamente no le gustarán las fotografías, prefiere que la gente crea que es mucho más alto y mucho más guapo de lo que realmente es.
—Puede que el pobre ya esté harto de que lo persigan porque es millonario —lo defendió Rocio.
—No lo perseguirían si no lo fuera —se burló Lali.
A media mañana, la llamaron al departamento de recursos humanos y por segunda vez se le informó de que no iba a ser directora financien. Lo cierto era que le sorprendía bastante que Benjamin Amadeo hubiera tenido la amabilidad de ponerla en antecedentes.
Cuando le había preguntado al director de recursos humanos si tenía alguna
queja sobre su trabajo, el hombre se había apresurado a asegurarle que no.
—Y eso no se puede decir de todo el mundo que ha sufrido lo que usted ha sufrido hace poco —dijo el hombre.

7 comments:

  1. lali todavia no lo puede creer jaaja como habla asi de peter se va a querer matar cuando lo veo

    ReplyDelete
  2. a quiero el encuentro de peter con lali

    ReplyDelete
  3. a se le va a caer la baba a lali cuando conoscaa a peter

    ReplyDelete