En ese momento, sonó el móvil que Stefano, su hermano pequeño de catorce años, se había encargado de programar con una tonalidad especial que sonaba única y exclusivamente cuando era él quien llamaba.
Si hubiera sido cualquier otra persona, Peter no hubiera contestado, pero Stefano siempre había sido como un hijo para él, dada la diferencia de edad que había entre ellos.
Peter sonrió y soltó a Lali de la mano excusándose para contestar al teléfono. Su hermano fue directo al grano. Tenía un problema de matemáticas que no sabía solucionar y necesitaba su ayuda, así que Peter anotó los datos en una servilleta sobre la barra.
—Es mi hermano pequeño… a veces tengo que ayudarlo con los deberes del internado —le dijo a Lali.
Lali se quedó a su lado, dándose cuenta sin embargo de la locura que había estado a punto de cometer. ¡Había estado a punto de irse con un hombre al que acababa de conocer!
—Stefano... —dijo Peter sintiendo que Lali había cambiado de parecer.
Mientras se devanaba los sesos preguntándose cómo iba a hacer para que Peter no perdiera el interés en ella cuando le hubiera dejado claro que no se iba a ir con él aquella noche, Lali se dio cuenta de que Peter estaba resolviendo integrales.
—Eso está mal —murmuró frunciendo el ceño y acercándose a él.
Peter se quedó de piedra.
— ¿Seguro?
Lali le arrebató el bolígrafo y en un abrir y cerrar de ojos resolvió el problema y le explicó brevemente dónde se había equivocado.
Peter tomó aire. Se le daban muy bien las matemáticas, pero era obvio que a aquella belleza castaña se le daban todavía mejor.
—Peter... —dijo Stefano, que había oído toda la conversación—. No sé quién es la mujer con la que estás, pero es un as de las matemáticas. Nada que ver con las tontas con las que sueles salir. ¡Pídele el teléfono!
Mientras Peter hablaba con su hermano Lali se dio cuenta de que no había sido muy diplomática. Euguenia, que conocía muy bien a los hombres, le había dicho en una ocasión que cuando un chico le gustaba de verdad había que ser muy prudente y dejar que creyera que llevaba la voz cantante.
Al darse cuenta de que ella había hecho todo lo contrario, no pudo reprimir una mueca de disgusto.
Peter vio que dos miembros de su personal lo estaban buscando, así que agarró Lali de la mano y se escondieron en un rincón de la barra.
—Nos vamos a tener que separar —le dijo—. Nos vemos en el vestíbulo dentro de
un cuarto de hora, sé discreta —le dijo mirándola a los ojos—. No me hace ninguna gracia separarme de ti. No me gustaría nada perderte, cara.
Como no estaba acostumbrada a que un hombre la tratara como a una femme fatale a la que no se pudiera resistir, Lali se rió dando por hecho que Peter le estaba tomando el pelo.
me gusto mucho el cap
ReplyDeleteay me encanta que peter quiera tanto a stefano y lo ayude y mas cuando stefano sin conoser a lali le cayo re bien mas
ReplyDeletequiero mas
ReplyDeleteestan buenisimos los capitulos
ReplyDeletemas please
ReplyDeletesubi mas linda
ReplyDeletequiero seguri leyendo mas
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