Tenía que lavarse el pelo, así que soportó una ducha de agua templada antes de volver corriendo al dormitorio y ponerse ropa limpia sobre la piel aún húmeda. Sabía que se odiaría a sí misma sin remedio si Peter no aparecía. Tras pasarse un peine por el pelo mojado y echárselo hacia atrás con una mueca de dolor, se puso las botas de montar y fue a ensillar a Bola de Nieve, dando gracias a las estrellas porque la vieja yegua fuera un animal tan dócil.
Una vez en el camino, con sus sentidos agudizados al máximo para captar el más ligero sonido de actividad humana, oyó el roce de una brida y las inquietas pisadas de unos cascos. El pulso se le aceleró y espoleó a Bola de Nieve para que recorriera a mayor velocidad los metros finales.
Una lenta sonrisa iluminó los duros rasgos de Peter, que montó en su castrado negro con la agilidad de un jinete consumado.
Lali le devolvió la sonrisa y le resultó imposible borrarla de su boca; de repente se sentía increíblemente contenta.
—Siento llegar tarde.
—Estaba a punto de ir a buscarte y sacarte de la cama —admitió Peter—. Hoy estaba decidido a disfrutar de tu compañía. ¿Te gustaría ver la finca antes de bajar a la playa?
—Me encantaría.
—Me parece que no has sacado a pasear a la yegua que te ofrecí. ¿No te gusta?
Lali se avergonzó. Missy, la yegua que Peter tenía para su caballo castrado, era una preciosidad, y seguramente sería una delicia montarla. Pero aceptar tantos favores la hacía sentirse incómoda.
—Sí, me gusta mucho, pero no he tenido tiempo para...
—Sería muy amable por tu parte si la pusieras a hacer un poco de ejercicio.
—De acuerdo —aceptó ella mientras pasaban junto al huerto de Tolly—. Ya he estado aquí antes, viendo las verduras de Tolly —confesó, lo que le dio la oportunidad para sacar el tema que había estado atosigándola durante toda la semana—. No sabía que Tolly tuviera un hijo en el pueblo... Me sorprendió que no me lo dijera, y no quise preguntarle por qué no lo había hecho.
—Eso tiene fácil explicación. Tolly tiene suerte si puede ver a Robert una vez al año —respondió Peter adustamente—. Su mujer murió cuando Robert era un crío, y su cuñada insistió en llevárselo con ella. Tolly fue apartado de su hijo, y Robert aprendió a mirarlo con desprecio por dedicarse al servicio doméstico.
Lali puso una mueca de horror.
—Pobre Tolly...
—Le estuvo muy agradecido a la pareja por portarse tan bien con su hijo, y esperaba que las cosas cambiaran cuando Robert creciera.
—Pero ¿ellos no...?
—No. Tolly sólo ve a su hijo cuando éste viene al pueblo.
—Eso es muy triste —dijo Lali con un suspiro—. Le estoy tomando mucho cariño a Tolly.
—Le siguió ofreciendo un apoyo incondicional a mi madre mucho después de que todos sus parientes y amigos hubieran dejado de preocuparse por ella —el tono extrañamente cálido y cordial con el que habló hizo que Lali fijase la mirada en su atractivo perfil.
—¿Por qué lo hicieron? —le preguntó con el ceño fruncido.
Maassss
ReplyDeleteCada vez más cerca! Me encantaa
necesito otro cap
ReplyDeleteotro otro otro otro
ReplyDeletequiero que estos dos ya empiezen con su aventura ;)
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